Sin Ficción

Todos llevamos un investigador dentro. Deseamos resolver los enigmas que plantea la vida y observar el mal que nos rodea con cierta curiosidad. La novela policíaca, y más aún la negra, ofrecen historias ficticias que, casi siempre, tienen su origen en casos reales. En Sin Ficción, la realidad, más atrevida e imprevisible que la propia fantasía, demuestra su preeminencia al lector y le ofrece la posibilidad de enfrentarse a ella cara a cara.