Más allá de los debates conceptuales, de la posible coyuntura favorable o de la moda, la novela negra en lengua castellana y, en particular, la que se escribe en nuestro país, precisa de un apoyo incondicional. Nuestra Colección se afianza como la única que publica, en su totalidad, autores en lengua castellana.
Eladio Monroy no es policía ni detective. Ni siquiera periodista. Pensionista de la marina, complementa su mísero sueldo con encargos bajo cuerda.
Barcelona. 25 de octubre de 1992, la vida de Miguel Montero, cambiará para siempre. Veintiséis años después, las heridas siguen abiertas porque el pasado nos convierte en lo que somos.
Una de les funcions del cos de Mossos d'Esquadra és la prevenció de fets delictius per evitar que els ciutadans es converteixin en víctimes d’aquests.
La verdad, si es que existe, a veces es terrible, definitiva, tajante, y se abre paso a golpes, sin miramientos, sin palabras delicadas.
Nana emigró de China hace veinticinco años. Vive en Madrid con sus nietos y su hija Fangfang en un oscuro sótano lleno de cucarachas.
La noche sin memoria dibuja una trama coral que tiene como escenario una población pesquera y turística.
La misteriosa muerte de la activista norteamericana Susan Moore en el puerto de Barcelona desencadenará una investigación que llevará al policía Samuel Montcada a recorrer medio mundo.
Atila es el detective duro, machista, alcohólico y mujeriego, que vagabundea por el barrio del Raval de Barcelona, donde malvive resolviendo casos por «cuatro duros».
Las novelas de la serie Eladio Monroy se inscriben en el hard boiled más clásico y, al mismo tiempo, resultan absolutamente singulares.
Solo un autor capaz de jugar con los géneros como Bolea podía deshilachar una historia tan paradójica, enigmática y divertida como los temas que trata: el amor, la seducción, la fidelidad.